ALANOS CÉLEBRES en la conquista de América


Los españoles que embarcaban en los primeros años de la aventura americana, tomaron la precaución de hacerse acompañar en la travesía de perros de caza mayor, alanos y lebreles, para proveerse de carne fresca en su destino y mantener así el aprovisionamiento. El perro fue concebido como una forma de obtener sustento en aquel tiempo de tantas penalidades. La mayor parte de los testimonnios iniciales de la campaña son de perros dedicados a la caza.

"Y había mucha caza de venados y conejos; y matamos diez venados con una lebrela: y muchos conejos..." (Bernal Diaz del Castillo, de la expedición de Juan de Grijalba).
"...y sin duda no hubieran podido resistir allí el hambre tanto tiempo a no ser por una lebrela; mas como ella los proveía, y era aquel el derrotero y camino de la armada, esperaron al capitán." (López de Gómara, refiere la expedición de Cortés.)

La presión de la guerra y el espanto que los indios demostraban por los grandes perros españoles aconsejaron el uso de alnos y lebreles como arma bélica. Siempre en vanguardia, con gran eficacia. Se usaron técnicas medievales de 'aperrear' o 'emperrar' que están descritas de tiempos visigodos y que se emplearon en la reciente reconquista frente a los moros en suelo peninsular. algunos de estos perros ha pasado a la historia por su eficacia y valor. Entre los indios la presencia de los perros de las tropas invasoras causaba estupor. Este fue un accidente sorprendente para los soldados europeos, aunque de decisiva importancia en la estrategia militar., pues la ferocidad, acometividad y agilidad de nuestros perros de agarre multiplicaron más aún su efecto en el combate.

"Lo echaron con esto a los alanos, que rápidamente lo despedazaron, y juntamente con él los otros tres y despuñés los quemaron." (Gómara en su Historia General de Indias, referido a Balboa.)

>> ILUSTRACIÓN.- El tipo utilizado fue el más eficaz en la caza mayor: alanos y lebreles , que se ven perfectamente retratados en los dibujos hiperrealistas que nos ha legado Herrera en su Historia General . Aquí reproducimos un detalle donde se identifican claramente el tipo de perro alano de alcance y presa utilizado y el modo de llevar orejas enteras y recortadas.


- Becerillo; Perteneciente al conquistador de Puerto Rico Juan Ponce de León. Era de color bermellón, de gran talla e inteligencia. Reconocía a los indios dóciles, a los que no dañaba, de los combativos con los que era implacable. Murió víctima de una flecha envenenada.

"También tenían grandísimo miedo a un perro llamado 'Becerrillo', bermejo, bocinegro y medio; el cual peleaba contra los indios animosa y discretamente, conocía a los amigos, y no les hacía mal aunque le tocasen. Conocía cual era caribe y cuál no; se traía al huido aunque estuvies en medio del real de los enemigos, o le despedazaba, en diciendole 'ido es', o 'búscalo', no paraba hasta trer por fuerza al indio que se iba."



- Leoncillo: En Antigua, Vasco Nuñez de Balboa fue recibido con honores. Repartió los cien mil castellanos de oro, perlas, cautivos y hembras entre sus hombres: apartó la quinta parte para el rey y destinó más de quinientos castellanos a Leoncillo, perro hijo de Becerillo. Ganaba más que un arcabucero. Leoncillo combatió al sur del Canal de Panamá, murió envenenado.


- Amadís: hacia 1570 acompañó a los españoles en sus campañas contra los indígenas Chimilas un perro que se llamaba Amadís. A pesar de las protestas de los frailes franciscanos; los soldados españoles seguían empleando la práctica de "aperrear" a los indios. Este alano se hizo famoso por la saña con la que devoraba a sus víctimas, paralizadas de pánico. La vida de Amadís no fue larga ya que el que a colmillo mata, a flechazos muere.


>> Para los más interesados en los perros de la Conquista, el trabajo más completo de los publicados en castellano es "El Perro en la Conquista de las Indias" (Carlos Contera. Revista El Mundo del Perro. Nos. 43 y 44. Madrid, 1983. Con fotos) .